Cada 1 de octubre se celebra el Día Internacional de la Música, una fecha creada para recordar algo que ya sabemos: la música tiene el único y precioso poder de unir a personas de distintas edades, culturas y rincones del mundo.
Esta celebración fue impulsada por el violinista Yehudi Menuhin y comenzó a celebrarse oficialmente en 1975 por iniciativa del Consejo Internacional de la Música, vinculado a la UNESCO.
Para nosotros, la música lo es todo. Es la canción que nos anima antes de un examen, ese tema que te pones de camino al trabajo, esa obra que te sigue saltando las lágrimas aunque te la sabes de memoria. En todos nuestros recuerdos, encontramos música.
Todas las culturas del planeta tienen música, incluso se ha comprobado por estudios que los animales se relajan al escucharla. No importa idioma ni lugar. La música es una de las pocas expresiones humanas verdaderamente universales.
En las orquestas sabemos que la música no es solo algo que se escucha: también es trabajo en equipo, amistad, esfuerzo y emoción compartida. Cada ensayo y cada concierto son una prueba de que, cuando muchas personas escuchan y colaboran juntas, pueden crear algo extraordinario.
En COA-M, nuestros músicos vienen de diversos perfiles, cada uno más distinto que el anterior. Desde informáticos, arqueólogos, estudiantes y, cómo no, gente que se dedica profesionalmente a este arte.
A la hora de subirnos a un escenario, no vemos nacionalidad, edad, profesión, religión…
Solo vemos una única cosa: El amor que la música nos genera. Esa inigualable sensación de felicidad.
Hoy celebramos a compositores, intérpretes, profesores, estudiantes y, por supuesto, al público que da sentido a cada actuación. Porque la música no entiende de fronteras y, afortunadamente, tampoco de silencios largos.
Desde COA-M, os deseamos un ¡Feliz Día Internacional de la Música!